En la industria de la construcción contemporánea, los proyectos han dejado de ser estructuras lineales y uniformes. La arquitectura moderna, con sus fachadas curvas, voladizos y diseños orgánicos, plantea desafíos que el andamiaje tradicional de marcos simplemente no puede resolver.
En Skyffold, entendemos que la eficiencia en obra depende de la capacidad de adaptación, y es aquí donde el andamio multidireccional se convierte en el protagonista.
La Ciencia detrás del Nudo Multidireccional
A diferencia de los sistemas rígidos, la tecnología multidireccional se basa en un elemento central: la roseta. Este disco de acero, soldado a los montantes verticales cada 50 cm, permite la conexión de hasta 8 elementos (largueros y diagonales) en una sola unión.
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Geometrías Complejas: Gracias a que la roseta permite ángulos de conexión variables, es posible rodear columnas circulares, seguir la curvatura de un edificio o adaptarse a desniveles en el terreno sin necesidad de improvisaciones riesgosas.
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Transmisión de Cargas: El diseño de los nudos asegura que las fuerzas se transmitan de manera concéntrica a los verticales, lo que permite construir estructuras de gran altura con una estabilidad mecánica superior a la de los tubos y abrazaderas tradicionales.
Impacto en el Cronograma de Obra
En ciudades con alta demanda constructiva como Monterrey y Saltillo, el tiempo es el activo más caro.
El uso de andamios multidireccionales permite un ahorro de hasta el 50% en el tiempo de montaje.
Al ser un sistema de encastre por cuña, se elimina el uso de tornillos, tuercas y piezas pequeñas que suelen perderse o dañarse, optimizando no solo el trabajo de los montadores, sino también la limpieza logística del sitio.

